Los tipos de bicicletas existentes en el mercado se basan fundamentalmente en la finalidad para la que han sido diseñadas, adaptándose a los requerimientos de cada modalidad. Por este motivo, es frecuente que los nombres que reciban coincidan con la disciplina para la que están pensadas.
Una bicicleta para todos los terrenos
Las bicicletas “todo terreno” o “mountain bikes” (bicicletas de montaña) están, como su nombre indica, diseñadas para circular con ellas en cualquier tipo de terreno, aunque su finalidad primordial son los senderos escarpados o montañosos. A la hora de escoger una bicicleta de estas características, es importante tener en cuenta la resistencia de los elementos que la componen, así como los sistemas de protección con los que cuentan. Buscar una bicicleta de montaña con guardabarros o con un cubre-cadena puede ser la mejor opción si se van a transitar circuitos montañosos. Muchas de estas bicicletas cuentan también con diferentes transmisiones, lo que facilita que el pedaleo se adapte sin problemas a las características de cada terreno por el que se circula. Las bicicletas destinadas a competición y acrobacias se denominan “cross” o, más popularmente, “BMX”. Este tipo de ciclos se caracteriza por contar con un cuadro pequeño y unas ruedas de diámetro reducido. Por lo general, el tamaño no suele ser superior a 20”. Se trata de una bicicleta pensada para un uso de estilo libre, incluyendo saltos acrobáticos y exhibición. En el ámbito de la competición, las bicis de estas características se destinan a las carreras de velocidad y saltos, y generalmente no cuentan con cambio de velocidades.
Aptas para aficionados
La bicicleta de ruta es seguramente la opción más recomendable para los aficionados al ciclismo que no piensan en competición pero que disfrutan de escapadas al aire libre. Se trata de una bici con ruedas y cuadro de tamaño más grande y que requiere una cierta destreza al ciclista. El manubrio suele integrar un asidero con cuernos para facilitar la adopción de diferentes posturas o de posiciones más aerodinámicas cuando se circula a gran velocidad. En cambio, las personas que disfrutan de los paseos en bicicleta pero que huyen de las rutas de entrenamiento encontrarán una bicicleta a su medida, precisamente, en las bicicletas de paseo. Este medio de transporte se suele ver más frecuentemente en ciudades y áreas adaptadas para la circulación en bici, aunque también se pueden utilizar para paseos campestres por senderos que se mantengan transitables. Son bicis más pesadas pero que ofrecen al usuario mayor estabilidad y comodidad tanto en el asiento como en el manubrio. Muchas de ellas están equipadas con un porta-cargas en la parte delantera o trasera y cuentan con indicadores para facilitar la circulación con otros vehículos, como espejos o luces. Finalmente, a medio camino entre diferentes tipos y usos se encuentran las bicicletas híbridas, que combinan elementos de las bicis de ruta y de las “todoterreno”.
Imagen de Sabrina Del Din – Fotolia.com
El ciclismo de montaña es un deporte extremo y, como tal, debe practicarse con el equipamiento correspondiente que permita extremar las medidas de seguridad.
El ciclismo es uno de los deportes más seguidos en todo el mundo, y sus deportistas cuentan con auténticas legiones de aficionados en diferentes países, siendo recordados muchos años después de haberse retirado.
El uso de las nuevas tecnologías y el desarrollo de las aplicaciones específicas para disciplinas deportivos han facilitado considerablemente la planificación de las rutas en bicicleta por España. Disfrutar de la naturaleza haciendo deporte y sin dejar ningún cabo suelto ya es posible.
Las carreras ciclistas europeas se han convertido en un clásico de las competiciones deportivas que arrastra a seguidores de todo el mundo cada verano.